Era lo que muchos llamarían el día perfecto, soleado con pajaritos cantando y toda la parafernalia que la gente acostumbra desear en uno de esos de veranos, claro que cabe decir que en mi ciudad a la que alguna vez se refirieron la de la eterna primavera no hay estaciones realmente; pero como hiba diciendo era el día perfecto para muchos, para mi simplemente hacia demasiado sol.
Allí, recostados en un refugio natural en medio de la algarabía de la rutina de una ciudad que no diferencia entre sábados y lunes discutíamos los temas mas inauditos que rompían con el común transcurrir de las conversaciones a esta edad; "alguna vez se han puesto a pensar sobre el silencio" pregunto ella y después un gran silencio, nadie dijo nada todos parecían haber hido de viaje a lo mas profundo de la mente donde se esconden las ideas que todavía no han sido trastornadas por caricaturas o propagandas de shampoo, yo en medio de un ataque de mediocridad deje escapar de mis labios "la peor definición de silencio seria la ausencia de ruido" y aunque no era el comentario que develaría los misterios escondidos tras una palabra tan banal logro por lo menos romper el silencio. Todos dijeron algo, un comentario, una opinion, una definicion mas elaborada por cierto que la mia que no podia ser mas aportante que el que la del que se da cuenta que esta lloviendo.
Al final no hubo final, las respuestas levaron a otro silencio que no se que propósito tena, por mi parte no podía dejar de pensar en la nueva definición que tenia ahora después de escuchar lo que otros tenían que decir, aun cuando definían varios tipos de silencio y diferentes formas de tomarlo todo llevo a una sola palabra, escuchar, eso es lo que es el silencio.